Boleta Única y colectoras: el nuevo dilema electoral
El tablero político nacional comenzó a reconfigurarse anticipadamente. El gobierno de Javier Milei abrió una compleja mesa de negociación con los mandatarios provinciales para avanzar en una profunda reforma electoral. Aunque el norte de la Casa Rosada sigue siendo la modificación o eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la escasez de tiempo y de votos propios obligó al oficialismo a desempolvar una vieja herramienta de la arquitectura electoral: las listas colectoras.
La estrategia oficial busca ofrecerles flexibilidad a los gobernadores aliados y dialoguistas, permitiéndoles blindar sus armados territoriales y competir con partidos provinciales propios, pero aportando de manera directa al caudal de votos del candidato presidencial de La Libertad Avanza.
¿Qué son las listas colectoras y cómo funcionan?
En el diseño electoral argentino, las colectoras son un mecanismo que permite que múltiples listas de candidatos legislativos (diputados y senadores) vayan acopladas a una misma candidatura presidencial.
Suma de votos: Distintos partidos políticos compiten entre sí en las categorías locales, pero todos respaldan y traccionan boletas hacia el mismo postulante para la Casa Rosada.
Identidad provincial: Habilita a los gobernadores a sostener sus frentes provinciales tradicionales sin la necesidad de mimetizarse o disolverse dentro de la estructura nacional del partido libertario.
Los antecedentes legales: de Cristina Kirchner a Mauricio Macri
El uso de este mecanismo cuenta con un extenso recorrido en la historia reciente del país:
Restricción en 2011: Tras la reforma política que dio origen a las PASO bajo la presidencia de Cristina Kirchner, el sistema empezó a encuadrarse bajo estrictas reglas de adhesión.
Prohibición en 2019: El expresidente Mauricio Macri las eliminó de forma taxativa a nivel nacional mediante el Decreto 259/2019, argumentando que el esquema generaba una excesiva oferta de boletas en el cuarto oscuro y confundía al electorado.
El choque técnico con la Boleta Única de Papel
La eventual resurrección de las colectoras genera un fuerte debate técnico y legal en el Congreso, debido a que colisiona con el sistema electoral debutante. Desde las elecciones legislativas nacionales de 2025 rige formalmente la Boleta Única de Papel (BUP), un formato que terminó con la tradicional boleta partidaria sábana.
La arquitectura de la BUP está diseñada para una oferta electoral unificada por filas y columnas. Por ende, los equipos legales del oficialismo y la oposición advierten que hacer convivir el diseño de la Boleta Única con el esquema de colectoras es un laberinto técnico que requerirá una regulación sumamente específica para evitar nulidades o colapsar el diseño del papel que se le entrega al votante.