Argentina y España: la final que llega tras una cuenta pendiente
Argentina y España volverán a encontrarse este domingo en la final del Mundial 2026, en un duelo que tiene una historia reciente poco conocida. Los campeones de América y Europa ya debían enfrentarse meses atrás por la Finalissima, pero ese partido finalmente nunca llegó a disputarse.
La Finalissima estaba programada, pero terminó suspendida
El encuentro entre la Selección Argentina y España había sido previsto para el 27 de marzo en Qatar, siguiendo el formato utilizado en 2022, cuando la Albiceleste derrotó a Italia en Wembley antes del Mundial de ese año.
Sin embargo, el conflicto bélico que estalló a fines de febrero en Medio Oriente alteró la planificación y obligó a dejar el partido en suspenso.
A partir de ese momento comenzaron las negociaciones para encontrar una nueva fecha, aunque el calendario internacional y los compromisos de ambas selecciones impidieron alcanzar un acuerdo definitivo.
Las diferencias entre UEFA y la AFA impidieron el acuerdo
Durante las conversaciones surgieron distintas sedes posibles, entre ellas Miami, ciudades de Inglaterra, Portugal y Madrid.
Según informó la UEFA, la primera propuesta contemplaba disputar el encuentro en el Santiago Bernabéu, con una distribución equitativa del público. La AFA rechazó esa alternativa al considerar que España tendría ventaja por jugar como local.
Más adelante, el organismo europeo planteó disputar dos partidos: uno en España y otro en Argentina durante una futura ventana internacional. Esa posibilidad tampoco prosperó.
Como última alternativa, la AFA, con el respaldo de Conmebol, propuso jugar el 31 de marzo en el Estadio Olímpico de Roma, pero la oferta tampoco fue aceptada y el encuentro quedó definitivamente cancelado.
Ahora definirán el título más importante
El destino terminó reuniendo nuevamente a ambos seleccionados, aunque en un escenario mucho más importante.
Este domingo 19 de julio, desde las 16 (hora argentina), Argentina y España disputarán la final del Mundial 2026, en un partido que además saldará la cuenta pendiente que dejó la Finalissima.
En la previa de aquella cancelación, Lionel Scaloni había señalado que la suspensión respondió a una situación compleja y sostuvo que no podía atribuirse responsabilidades a una de las partes.
Ahora, el esperado enfrentamiento finalmente se hará realidad, con la Copa del Mundo como premio.