Volvió la chinche del arce: cuándo aparece y qué riesgos tiene
Con la llegada de agosto, en distintos sectores de Mendoza volvió a detectarse la presencia de la chinche del arce, un insecto que en los últimos años se convirtió en una preocupación frecuente para vecinos con patios, jardines y viviendas cercanas a árboles donde suele refugiarse.
Durante el invierno, estos ejemplares permanecen ocultos en grietas, paredes, construcciones y espacios protegidos, donde entran en una etapa de baja actividad. Sin embargo, con las primeras jornadas más templadas comienzan a salir y a concentrarse en lugares donde reciben mayor exposición solar.
Un insecto que llegó desde América del Norte
La chinche del arce, cuyo nombre científico es Boisea trivittata, es una especie originaria de América del Norte que llegó a Mendoza hace algunos años. Los adultos tienen un tamaño aproximado de 1,3 centímetros, un cuerpo alargado y oscuro, con líneas rojizas o anaranjadas características sobre sus alas.
Su ciclo está vinculado principalmente al arce negro y al fresno. Durante la primavera y el verano, adultos y ninfas se alimentan de las semillas de estos árboles, mientras que en los meses fríos buscan refugio para atravesar el invierno.
¿Es peligrosa la chinche del arce?
A pesar de su apariencia y de su parecido visual con la vinchuca, la chinche del arce no transmite enfermedades ni representa un peligro para las personas o mascotas. Tampoco está considerada una plaga agrícola de relevancia.
El principal inconveniente aparece cuando se reproduce en grandes cantidades. En esos casos puede ingresar a los hogares, acumularse en ventanas, techos y paredes, y generar molestias por la presencia masiva o por las manchas que dejan sus secreciones al ser aplastadas.
Desde el Iscamen advierten que el uso excesivo de insecticidas puede generar consecuencias negativas para el ambiente y afectar a otros organismos beneficiosos. Por eso recomiendan aplicar métodos de control únicamente cuando sea necesario.
Cuándo conviene fumigar
La aparición de algunos ejemplares durante los primeros días de agosto no significa que sea necesario fumigar de inmediato. El período clave de vigilancia comienza hacia fines de agosto y principios de septiembre, cuando los adultos salen de sus refugios y empiezan a colonizar nuevamente los árboles.
El momento más efectivo para realizar controles es cuando se detectan grupos de adultos junto con ninfas, ya que permite interrumpir el ciclo reproductivo y reducir la aparición de nuevas generaciones.
Qué productos recomienda el Iscamen
Para el uso domiciliario, el organismo aconseja utilizar únicamente insecticidas autorizados para jardines o productos domisanitarios habilitados, y evitar productos agrícolas dentro de las viviendas.
Los ensayos realizados se enfocaron en productos del grupo de los piretroides, entre ellos formulaciones con principios activos como cipermetrina, permetrina, deltametrina, ciflutrina, tetrametrina y praletrina.
Además, el organismo remarca que el tratamiento debe hacerse de manera localizada sobre los sectores donde se encuentran los insectos, evitando rociar de forma generalizada árboles, fachadas o todo el jardín.
La recomendación principal es utilizar la menor cantidad posible de producto, respetar las indicaciones del envase y realizar la aplicación en el momento adecuado del ciclo biológico de la chinche del arce.