Mendoza impulsa un plan de calidad sanitaria
El Gobierno de Mendoza oficializó el Plan Provincial de Calidad y Seguridad del Paciente 2026-2030, una iniciativa que busca establecer criterios comunes para la atención sanitaria en toda la provincia. El programa fue aprobado mediante la Resolución 1599 del Ministerio de Salud y Deportes y apunta a convertir la calidad asistencial en una política permanente, con objetivos medibles y mecanismos de seguimiento.
Nuevas reglas para la atención sanitaria
La estrategia contempla una serie de prácticas destinadas a reducir errores y daños evitables. Entre ellas se encuentran la correcta identificación de pacientes internados, el manejo de medicamentos de alto riesgo, la prevención de caídas y lesiones por presión, la aplicación de protocolos de cirugía segura y el fortalecimiento de la higiene de manos.
Para este año, una de las principales metas es que el 100% de los pacientes internados en los establecimientos alcanzados tenga un sistema de identificación inequívoca. El plan también establece objetivos específicos para el control de medicamentos y la evaluación de riesgos vinculados con lesiones por presión.
El plan apunta a reducir las infecciones
Otro eje estará concentrado en la prevención de infecciones asociadas a la atención sanitaria. La Provincia buscará reducir los contagios relacionados con dispositivos médicos y promover un uso más adecuado de los antimicrobianos.
Entre los objetivos establecidos aparece una reducción del 20% de las bacteremias asociadas a catéter venoso central para 2028, además de una disminución del 5% en las neumonías vinculadas con la ventilación mecánica. Para 2030, el Gobierno pretende que más del 95% de los quirófanos públicos utilice el listado de verificación quirúrgica.
Un nuevo sistema para analizar los errores
El programa también modificará la forma en que se investigan los incidentes dentro de los establecimientos. Se implementará un sistema provincial de reporte, con notificación obligatoria de los eventos centinela y comunicación voluntaria para incidentes de menor gravedad.
La propuesta busca instalar una denominada “cultura justa”, enfocada en determinar por qué ocurrió un error y qué medidas pueden evitar que vuelva a suceder, en lugar de centrar el análisis exclusivamente en la responsabilidad individual. Los hospitales con internación deberán contar con equipos especializados en Análisis de Causa Raíz.
Metas para los hospitales hasta 2030
Para 2026, la Provincia pretende que el 100% de los eventos centinela denunciados sea registrado, investigado y acompañado por un plan de acción. Además, los casos graves deberán ser analizados dentro de los 30 días posteriores a su notificación.
El programa establece que para 2028 al menos el 90% de los eventos sometidos a análisis de causa raíz tenga medidas de mejora efectivamente implementadas. En paralelo, todos los hospitales públicos con internación deberán contar desde 2027 con un plan anual de calidad aprobado, mientras que se buscará incorporar progresivamente a prestadores privados.
Pacientes y tecnología tendrán un rol central
La experiencia de quienes utilizan el sistema de salud también será incorporada al monitoreo mediante encuestas, reclamos, sugerencias y grupos focales. Para 2028, todos los hospitales deberán disponer de mecanismos activos para evaluar la percepción de los pacientes y avanzar en la estandarización del consentimiento informado.
A esto se sumará un Tablero Provincial de Calidad y Seguridad del Paciente, conectado con la Historia de Salud Integrada. Allí se concentrarán indicadores sobre eventos adversos, infecciones, prácticas de seguridad y resistencia a los antimicrobianos. La meta es que en 2028 todos los hospitales públicos incorporen sus datos al sistema para permitir un seguimiento centralizado de los resultados.
El plan tendrá vigencia hasta 2030 y también contempla la incorporación progresiva de clínicas privadas, obras sociales y establecimientos de gestión mixta. La Provincia buscará así avanzar hacia estándares comunes de calidad, aunque la resolución aclara que la ejecución de capacitaciones, tecnología, equipamiento u obras quedará sujeta a la disponibilidad presupuestaria.