Crédito hipotecario: crece la oferta de casas aptas
El crédito hipotecario gana espacio en el mercado inmobiliario de Mendoza: durante septiembre, unas 1.300 viviendas estaban en condiciones de ser adquiridas mediante esta modalidad, sobre un total de 5.155 propiedades en venta. La proporción alcanza el 25% y prácticamente duplica el registro de hace un año y medio.
El dato aparece en un contexto de mayor impulso a los préstamos para vivienda. El Gobierno nacional puso en marcha un programa de fondeo mediante el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), con el objetivo de ampliar el crédito hipotecario destinado a la primera vivienda.
Para Mendoza, referentes del sector inmobiliario y de la construcción estiman que podrían corresponder alrededor de 700 créditos, una cifra que podría generar movimiento en las operaciones de compraventa y en actividades vinculadas con la construcción.
Por qué aumentaron las casas aptas para crédito hipotecario
Según el relevamiento de Inmodata, en septiembre se contabilizaron:
| Indicador | Septiembre 2026 |
|---|---|
| Propiedades en venta | 5.155 |
| Casas aptas para crédito | 1.300 |
| Proporción apta | 25% |
| Proporción hace 18 meses | 11% |
El titular de la consultora, Andy Landa, explicó que el crecimiento corresponde principalmente a una mayor disponibilidad de propiedades que cumplen las condiciones para ser financiadas, y no necesariamente a una expansión equivalente del acceso de los compradores al crédito.
Uno de los factores señalados es la eliminación de determinados costos e impuestos que anteriormente dificultaban las operaciones financiadas. Esto habría favorecido que más propietarios incorporaran sus viviendas a la oferta apta para préstamos hipotecarios.
Sin embargo, acceder a este tipo de financiación continúa requiriendo documentación específica. Entre los requisitos habituales aparecen la escritura, la declaratoria de herederos cuando corresponde y los planos aprobados, además de condiciones vinculadas con las características constructivas del inmueble.
La antigüedad de la vivienda también puede ser determinante. Según el relevamiento, muchas entidades establecen límites para propiedades de más de 50 años, aunque existen bancos que han admitido operaciones sobre inmuebles de mayor antigüedad.
El nuevo programa del FGS y el impacto esperado en Mendoza
El Gobierno nacional lanzó un programa para canalizar hasta $2 billones del FGS hacia depósitos a plazo fijo UVA en entidades financieras, que deberán destinar esos fondos a préstamos para primera vivienda.
La primera licitación adjudicó $200.000 millones a 13 bancos, como parte de un esquema que contempla nuevas licitaciones hasta alcanzar el monto total previsto.
Para los créditos otorgados con estos fondos se estableció una tasa máxima de UVA + 7,5%, además de un plazo mínimo de 15 años y un límite de 150.000 UVA por préstamo.
El programa está destinado a operaciones de primera vivienda, incluyendo compra, construcción, ampliación o refacción.
En Mendoza, la expectativa del sector inmobiliario y constructor está puesta en que una mayor disponibilidad de financiamiento pueda traducirse en más operaciones y, posteriormente, en movimiento para actividades relacionadas con la construcción y el comercio.
Qué está pasando con las tasas de los créditos UVA
El Banco Central señaló que los préstamos hipotecarios continuaron creciendo durante agosto y anticipó que el programa del FGS aportará financiamiento adicional para esta línea.
A partir de la puesta en marcha del esquema, distintas entidades comenzaron a modificar sus condiciones. Relevamientos publicados durante septiembre registraron reducciones de tasas en varios bancos.
El nuevo escenario, sin embargo, mantiene un desafío central: el acceso efectivo al crédito depende también de los ingresos de los hogares, la capacidad de afrontar las cuotas y los requisitos establecidos por cada entidad financiera.
Para el sector de la construcción mendocino, el posible movimiento de las operaciones inmobiliarias aparece como un factor de interés en un contexto de menor actividad. La expectativa está vinculada no solo a la cantidad de préstamos que puedan otorgarse, sino también al efecto que esas operaciones tengan sobre la construcción y otros sectores relacionados.