Dalmiro Garay se apartó de la causa contra D’Agostino
Dalmiro Garay, presidente de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, resolvió apartarse de la causa judicial que tiene como acusado al ex subsecretario de Justicia Marcelo D’Agostino, denunciado por abuso sexual y violencia de género.
Garay había sido sorteado junto con Teresa Day y José Valerio para intervenir en los planteos y apelaciones vinculados con el expediente que tramita contra el ex funcionario provincial.
El magistrado solicitó su inhibición el 21 de septiembre, al considerar que su relación laboral y personal previa con D’Agostino podía afectar su intervención en el proceso.
El vínculo entre Garay y D’Agostino que motivó la inhibición
El pedido se fundamenta en la relación que ambos mantuvieron durante la primera gestión de Alfredo Cornejo.
Garay fue ministro de Gobierno, Trabajo y Justicia entre diciembre de 2015 y julio de 2018. Durante ese período, D’Agostino se desempeñaba como subsecretario de Justicia, por lo que dependía directamente del área conducida por el actual presidente de la Corte.
Posteriormente, Garay dejó el Poder Ejecutivo para incorporarse a la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, luego de ser propuesto por Cornejo para integrar el máximo tribunal provincial.
Según surge del planteo de inhibición, el vínculo entre ambos no se limitó al ámbito laboral y continuó luego de la salida de Garay del Ejecutivo.
La decisión busca evitar que esa relación previa genere cuestionamientos sobre la imparcialidad del magistrado en una causa de alta sensibilidad institucional.
Qué pasará ahora con la integración de la Corte
La inhibición solicitada por Garay deberá ser analizada y avalada por los otros integrantes de la sala que interviene en el expediente.
Si finalmente se acepta su apartamiento, será necesario realizar un nuevo sorteo para determinar quién ocupará su lugar en el tribunal que deberá resolver los distintos planteos vinculados con la causa.
Entre ellos se encuentra una recusación presentada contra una conjueza que intervino en el expediente.
También deben resolver la recusación de una conjueza
Otro de los planteos que deberá analizar la Suprema Corte involucra a la conjueza María Jimena González Pina, cuya participación fue cuestionada por la querella.
La magistrada había sido confirmada al frente de la causa por el Tribunal Penal Colegiado. Sin embargo, la parte denunciante presentó una recusación que ahora deberá ser resuelta por el máximo tribunal mendocino.
El planteo sostiene que D’Agostino habría participado en el proceso de evaluación de González Pina para acceder a su actual cargo, debido a su condición de consejero suplente del Consejo de la Magistratura.
La Corte deberá definir tanto la situación de la conjueza como la nueva integración que continuará interviniendo en el expediente tras el apartamiento solicitado por Garay.