Cada vez más familias tienen problemas para pagar sus créditos
La situación financiera de las familias argentinas continúa deteriorándose. Según datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad en los créditos destinados a los hogares alcanzó el 12,1% en abril de 2026, el nivel más alto registrado en los últimos 22 años.
El informe muestra que los incumplimientos en los pagos vienen creciendo de manera sostenida desde hace más de un año. En comparación con abril de 2025, la mora de las familias aumentó 8,4 puntos porcentuales, reflejando las dificultades de muchos hogares para afrontar sus compromisos financieros.
Los créditos más afectados
Los préstamos personales encabezan el ranking de incumplimientos, con una morosidad del 14,8%. Detrás aparecen las financiaciones con tarjetas de crédito, que alcanzaron el 11,2%.
Incluso los créditos hipotecarios, que históricamente muestran niveles bajos de atraso, registraron un leve incremento. El informe también detectó aumentos en otras líneas de financiamiento, como los préstamos prendarios y los adelantos en cuenta corriente.
Jóvenes y provincias del norte, entre los más comprometidos
Los datos muestran que el problema afecta con mayor intensidad a algunos sectores específicos. Entre los jóvenes de entre 18 y 30 años, los niveles de mora se acercan al 40%, una situación que especialistas vinculan con las dificultades del mercado laboral y la pérdida de ingresos.
Además, las provincias del norte argentino presentan algunos de los índices más elevados de incumplimiento, tanto en el sistema bancario tradicional como en entidades financieras no bancarias y fintech.
Un fenómeno que sigue creciendo
Lejos de encontrar un freno, la morosidad continúa aumentando mes a mes. El sistema financiero acumula más de un año y medio de deterioro en los indicadores de pago y las expectativas de una mejora rápida comenzaron a moderarse.
Mientras tanto, especialistas advierten que la combinación de menores ingresos, dificultades laborales y altos niveles de endeudamiento sigue presionando sobre la capacidad de pago de millones de familias argentinas.