La Corte de Mendoza define si reabre la causa de los rugbiers franceses
La tensión en torno a una de las causas judiciales más mediáticas de los últimos años volvió a estallar en Mendoza. La Suprema Corte de Justicia de la provincia comenzó a revisar formalmente este miércoles el sobreseimiento de los rugbiers franceses Hugo Auradou y Oscar Jegou, acusados de abuso sexual tras un partido contra Los Pumas.
La audiencia de apelación se llevó a cabo en el Palacio Judicial bajo la presidencia del tribunal de ministros conformado por Dalmiro Garay, José Valerio y Norma Llatser. Mientras los deportistas franceses —hoy integrantes de la Selección de Rugby de Francia— asistieron de manera virtual conectados desde Nueva Zelanda, en la sala estuvieron cara a cara la denunciante mendocina, su abogada defensora Natacha Romano, y el jefe del equipo de la defensa, Rafael Cúneo Libarona.
El tenso cruce en los pasillos: graves acusaciones contra el poder político
El verdadero escándalo se trasladó a los pasillos del edificio judicial apenas finalizado el encuentro técnico. Ante la mirada de los medios de comunicación y las cámaras presentes, la denunciante increpó directamente a Cúneo Libarona en un cruce cargado de reproches y denuncias de corrupción:
La denuncia de influencias: “Vino Petri, Bullrich a ayudarlo porque usted no tenía huevos para afrontar la causa”, le lanzó a los gritos la mujer al letrado.
Vínculos con la Nación: La mujer apuntó de forma explícita al hermano del abogado, el exministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona: “Después usted salía con Milei y encima su hermano estaba en París firmando un acuerdo con el GAFI. ¿A mí me va a venir a decir que no hay corrupción? ¿Que no hay influencias políticas?”.
Sospechas sobre el expediente: La denunciante cerró su reclamo con duras sospechas hacia el manejo del caso en primera instancia: “¿Cuánto recibiste por el GAFI y por Francia? ¿Cuánto pagaste a los fiscales? ¿Cuánto al juez?”.
La réplica de la defensa: "Dos chicos inocentes fueron presos"
Frente a la fuerte recriminación pública, Rafael Cúneo Libarona minimizó los cuestionamientos institucionales y ratificó la postura que llevó al sobreseimiento definitivo de los jóvenes hacia finales de aquel año:
“No me importa nada lo que diga. La gravedad es que mintió y dos chicos inocentes fueron presos con su sola declaración. La gravedad es que una mujer denuncia falsamente a un hombre y que el hombre queda detenido durante muchísimo tiempo. Lo que acaba de decir es la nada misma”, replicó el abogado porteño.
Además, el defensor cuestionó la mecánica de los hechos argumentando ante la prensa que se trata de "una mujer de 40 años que conoce a Hugo Auradou a las 5 de la mañana sin saber hablar el idioma y a las 5:12 se subió a un taxi y se llevó a un chico de 20 años a un hotel".
Con las cartas sobre la mesa y los argumentos de la querella y la defensa ya expuestos formalmente, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza deberá deliberar en los próximos días para definir el futuro de la causa: si ratifica el cierre definitivo del caso o si hace lugar al planteo de la querella y ordena reabrir la investigación.