Crece la vacunación infantil, pero persiste la deuda escolar
Las primeras dosis muestran una recuperación
Los datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación reflejan una mejora en la cobertura de las vacunas correspondientes al primer año de vida. Según el relevamiento citado por Chequeado, las cinco vacunas consideradas trazadoras —BCG, Hepatitis B neonatal, Quíntuple, Polio y Neumococo— superaron el 90% de aplicación sobre la población objetivo.
Entre los principales avances se encuentra la vacuna BCG, que protege contra la tuberculosis y se aplica al momento del nacimiento. Su cobertura pasó del 87% en 2024 al 95,3% en 2025. También aumentó la aplicación de la dosis neonatal contra la Hepatitis B, que pasó del 83% al 92%.
Además, la tercera dosis de la vacuna pentavalente, que protege contra enfermedades como difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B, mostró una mejora al subir del 78,8% al 84,5%. En tanto, la tercera dosis de la vacuna IPV contra la poliomielitis tuvo un incremento más moderado, del 77,6% al 78,7%.
Los refuerzos escolares siguen siendo el principal desafío
El escenario cambia al analizar las vacunas de refuerzo que reciben los niños alrededor de los 5 años. Aunque los niveles mejoraron respecto de 2024, todavía permanecen lejos del 95% recomendado para garantizar una protección amplia de la población.
La segunda dosis de la vacuna triple viral, que previene el sarampión, la rubéola y las paperas, pasó del 46,7% al 54,8%. Ante esta situación, el Ministerio de Salud decidió adelantar desde 2026 la aplicación de este refuerzo a los 18 meses con el objetivo de aumentar la cobertura.
La primera dosis de la triple viral, aplicada al año de vida, tuvo una variación mínima: pasó del 83,2% al 83,6%.
Polio y tos convulsa, entre las coberturas más bajas
Los refuerzos contra la poliomielitis y la tos convulsa también mostraron mejoras, aunque continúan lejos de los niveles considerados óptimos. La vacuna IPV, en su aplicación escolar, subió del 47,6% al 57,2%, una cifra superior a la de 2023 pero muy por debajo del 90,3% alcanzado en 2022.
Argentina no registra casos de polio desde 1984, una situación vinculada al sostenimiento de las campañas de vacunación. La enfermedad, sin embargo, continúa siendo una amenaza en regiones donde las coberturas disminuyen, debido a que puede generar discapacidades permanentes.
Por su parte, la vacuna triple bacteriana celular, que protege contra el tétanos y la tos convulsa, pasó del 46,4% al 58,3%, aunque todavía no alcanza el nivel necesario para asegurar una protección colectiva.
El antecedente del brote de sarampión
Durante 2025, Argentina atravesó además un brote de sarampión, con la mayor concentración de casos entre febrero y junio. Según los registros epidemiológicos, la circulación del virus disminuyó progresivamente durante los meses posteriores.
Los especialistas remarcan que mantener altas coberturas de vacunación resulta clave para evitar el regreso de enfermedades controladas durante décadas. La recuperación en los primeros meses de vida representa un avance, pero los refuerzos escolares continúan siendo el principal desafío sanitario.