Sociedad Por: Redacción Mendoza Times30 de julio de 2026

Jóvenes y mujeres, los más golpeados por la informalidad laboral en Mendoza

Los datos oficiales muestran que el 42% de los asalariados del Gran Mendoza trabaja en la informalidad. La situación es más crítica entre los menores de 24 años.

Informalidad laboral

El mercado laboral argentino exhibe una particularidad que se repite año tras año: quienes recién ingresan al mundo del trabajo son los que enfrentan las condiciones más precarias. Los datos oficiales correspondientes al cuarto trimestre de 2025 confirman que esa tendencia también atraviesa a Mendoza, donde los trabajadores más jóvenes concentran los niveles más altos de informalidad laboral. Si bien se trata de un dato con seis meses de retraso, los números oficiales confirman que se trata de un problema estructural que se repite cada año.

Según un informe de la Dirección Nacional de Estudios y Estadísticas Laborales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (STEySS), elaborado en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, la informalidad entre los asalariados del Gran Mendoza se ubicó en el 42,0% durante el último trimestre del año pasado. Es decir que, de cada diez trabajadores en relación de dependencia, poco más de cuatro no cuentan con aportes jubilatorios ni los beneficios de un empleo registrado.

El desagregado por sexo muestra una brecha significativa. Entre los varones, la informalidad alcanzó el 38,4%, mientras que entre las mujeres trepó al 46,2%. La diferencia de casi ocho puntos porcentuales ubica a las trabajadoras mendocinas en una situación de mayor vulnerabilidad laboral, un patrón que suele explicarse por su mayor presencia en sectores con menor nivel de registro, como el trabajo doméstico, el comercio minorista o los servicios personales.

La edad, la principal brecha dentro del mercado laboral

Sin embargo, la variable que marca la mayor disparidad es la edad. Entre los asalariados de hasta 24 años, la informalidad llega al 70,1%, un valor que casi duplica el promedio general y que contrasta fuertemente con el 39,0% que registra el tramo de 25 a 49 años y el 35,2% de los mayores de 50.

En otras palabras, siete de cada diez jóvenes que trabajan en relación de dependencia en el Gran Mendoza lo hacen sin las coberturas de un empleo formal. La diferencia evidencia las dificultades que enfrentan quienes buscan incorporarse por primera vez al mercado laboral y encuentran mayores obstáculos para acceder a puestos registrados.

Un problema que se repite en todo el país

Esa brecha generacional no es exclusiva de Mendoza. Al observar el resto de los aglomerados urbanos relevados por el Indec, la informalidad entre los trabajadores jóvenes se ubica por encima del 80% en varias provincias.

Es el caso de Santa Rosa y Toay, donde llega al 87,5%, seguida por Gran Catamarca, con 87,2%, y Gran San Juan, con 87,0%. También superan ese umbral Concordia, con 85,4%, y Santiago del Estero y La Banda, con 84,1%.

El fenómeno también se refleja en los niveles de informalidad total. Gran San Juan encabeza ese indicador con el 54,1%, seguido por Concordia, con el 50,0%, y Santiago del Estero y La Banda, con el 45,1%.

A nivel nacional, el promedio de informalidad entre los asalariados se ubicó en el 36,3%, mientras que entre los menores de 24 años trepó al 62,9%. La precariedad laboral golpea con mayor fuerza a quienes recién comienzan su trayectoria laboral, sin importar la región del país.

Los motivos detrás de la brecha etaria

En un documento que analiza esta problemática, el economista Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo y curador de Argendata en Fundar, explicó que los factores que empujan a los jóvenes hacia la informalidad son distintos a los que afectan a las mujeres.

En el caso de los trabajadores de menor edad, señaló que la falta de experiencia laboral es uno de los principales obstáculos. Quienes recién ingresan al mercado suelen carecer de las habilidades que exigen los empleos formales, lo que los lleva a aceptar puestos informales como primera experiencia laboral.

A eso se suma el nivel educativo. Según Schteingart, los jóvenes de hasta 25 años que trabajan presentan, en promedio, menor formación que quienes no lo hacen, ya que buena parte de estos últimos continúa estudios superiores y posterga su ingreso al mundo laboral.

El economista también mencionó la preferencia por esquemas de trabajo flexibles entre quienes combinan empleo con estudios u otras responsabilidades, una modalidad que suele coincidir con una mayor probabilidad de informalidad.

De todos modos, remarcó que esos factores no explican la totalidad del fenómeno. “Incluso si se controla por nivel educativo, región y género, ser joven menor de 25 años incrementa en 33 puntos porcentuales la probabilidad de ser informal”, afirmó.

La brecha de género en el mercado informal

Las razones detrás de la mayor informalidad entre las mujeres responden a una lógica diferente. Schteingart planteó que buena parte se explica por la búsqueda de empleos flexibles que permitan compatibilizar el trabajo remunerado con las tareas de cuidado.

También señaló el peso de la segregación laboral y la discriminación. Según explicó, las mujeres tienen menor presencia en sectores de alta formalidad relativa, como energía, minería, siderurgia, automotriz y química.

En contraste, tienen mayor participación en actividades con niveles más altos de informalidad, como el trabajo en casas particulares o los servicios personales.

A esto se suma lo que el economista definió como una doble jornada laboral: la combinación entre el empleo remunerado y las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas. Esa carga adicional empuja a muchas trabajadoras hacia empleos informales con mayor flexibilidad horaria.

El peso de los costos laborales

Desde la consultora Invecq aportaron una mirada centrada en los efectos y en los costos que rodean al fenómeno. Según explicaron, la informalidad laboral implica la ausencia de aportes y contribuciones al sistema previsional.

Esto genera consecuencias para los trabajadores, que perciben salarios más bajos y quedan sin acceso a vacaciones, cobertura de salud, indemnización por despido y seguridad social. Al mismo tiempo, reduce los ingresos del sistema previsional.

Invecq puso el foco en los costos de contratación como uno de los factores que influyen en la informalidad. La consultora señaló que Argentina presenta costos laborales elevados en comparación con otros países de la región, en torno al 70%.

En ese contexto, explicaron que muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas, enfrentan dificultades de rentabilidad por factores como el tipo de cambio, la infraestructura deficiente y la caída del mercado interno.

Según la consultora, esa situación lleva a algunos empleadores a incumplir con la legislación laboral como una forma de reducir costos, mientras que muchos trabajadores priorizan conservar el puesto antes que iniciar reclamos.

Te puede interesar

Mendoza enfrenta el desafío del egreso efectivo en la secundaria

Un informe de Argentinos por la Educación ubicó al país en el quinto lugar de América Latina en finalización escolar. En Mendoza, el problema principal es que muchos estudiantes completan el cursado pero no logran obtener el título en tiempo y forma.

Diputados aprobó la Ley Hojarasca 3 y pasa al Senado

La iniciativa busca simplificar el marco legal de Mendoza mediante la derogación de normas obsoletas y ahora espera su tratamiento en el Senado.

Las galerías del centro tendrán 3 días de outlet con grandes ofertas

Del 6 al 8 de agosto, las galerías del centro ofrecerán promociones, cuotas sin interés, música en vivo y actividades para impulsar las ventas.

Una calle estará cortada en Chacras de Coria durante este miércoles

La Municipalidad de Luján de Cuyo realizará tareas sobre el arbolado público y restringirá la circulación en una zona muy transitada.

El alquiler es el principal freno para independizarse en Argentina

Un relevamiento muestra que alquilar exige un desembolso que supera los ingresos de muchos jóvenes de entre 18 y 30 años.

Mendoza y Nación lanzaron la licitación para operar el complejo Los Nihuiles

El proceso busca seleccionar un nuevo operador para el sistema ubicado sobre el río Atuel, en San Rafael, con una concesión de largo plazo