Norovirus: qué pasa con el brote en escuelas de Lavalle
Norovirus en Mendoza es el agente identificado detrás de un brote de gastroenteritis que afectó a más de 200 personas en escuelas de Lavalle, principalmente estudiantes, aunque también se registraron casos entre docentes y familiares.
La situación generó alerta en la comunidad educativa y llevó a reforzar las medidas sanitarias. La Escuela Juan Galo Lavalle, ubicada en Villa Tulumaya, concentró cerca de 200 de los casos reportados.
Ante el avance de las infecciones, la Dirección General de Escuelas (DGE) suspendió las clases presenciales y dispuso la continuidad de las actividades de manera virtual.
Qué síntomas provoca el norovirus y cómo se contagia
El norovirus es un virus gastrointestinal que puede generar brotes con rapidez, especialmente en escuelas, jardines de infantes y otros espacios cerrados donde existe contacto estrecho entre muchas personas.
Los principales síntomas pueden aparecer entre 12 y 48 horas después del contagio y generalmente incluyen:
- Vómitos.
- Diarrea acuosa o blanda.
- Dolor o calambres abdominales.
- Náuseas.
- Malestar general.
- Febrícula.
- Dolor muscular.
En la mayoría de los casos, el cuadro dura entre uno y tres días y evoluciona favorablemente.
Sin embargo, los niños pequeños y los adultos mayores pueden presentar mayor riesgo de deshidratación, especialmente cuando los vómitos y la diarrea son intensos.
La principal vía de transmisión es fecal-oral. También puede propagarse mediante el contacto directo con personas infectadas, manos contaminadas y superficies u objetos donde haya quedado el virus.
Los episodios de vómitos constituyen otra vía de contaminación, ya que pueden dispersar partículas que alcanzan superficies cercanas.
Por qué el norovirus se propaga rápidamente en las escuelas
Las características del virus favorecen su circulación en establecimientos educativos. Una persona infectada puede contaminar baños, escritorios, picaportes, griferías y otros espacios de uso frecuente.
Además, la eliminación del virus a través de las heces puede continuar durante un período prolongado después de la recuperación, lo que hace necesario mantener las medidas de higiene incluso cuando desaparecieron los síntomas.
El Hospital Domingo Sicoli quedó a cargo de la atención de las personas afectadas y se mantiene la vigilancia ante la posible aparición de nuevos casos.
Cómo prevenir el contagio y por qué el alcohol no alcanza
Una de las principales recomendaciones sanitarias frente al norovirus es realizar un lavado de manos con agua y jabón.
El alcohol en gel no debe utilizarse como reemplazo del lavado de manos, ya que no es efectivo para eliminar el norovirus.
Las medidas recomendadas incluyen:
- Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño.
- Higienizarse luego de cambiar pañales.
- Lavarse las manos después de limpiar vómitos o materia fecal.
- Higienizarse antes de comer y de preparar alimentos.
- Evitar concurrir a la escuela mientras persistan vómitos o diarrea.
- Mantener una adecuada limpieza de baños y superficies de contacto frecuente.
- Reforzar la higiene en cocinas y comedores escolares.
- Evitar que personas con gastroenteritis manipulen o sirvan alimentos.
Quienes hayan presentado vómitos o diarrea deben permanecer en sus hogares y esperar al menos 48 horas desde la desaparición de los síntomas antes de regresar a la escuela o manipular alimentos.
Cómo limpiar las superficies contaminadas por norovirus
Ante episodios de vómitos dentro de una escuela, las autoridades sanitarias recomiendan realizar una limpieza inmediata utilizando guantes y posteriormente desinfectar las superficies con un producto efectivo contra el norovirus.
La lavandina o hipoclorito de sodio es una de las alternativas indicadas, siempre respetando la concentración y el tiempo de contacto establecidos por el fabricante.
En los establecimientos educativos se deben priorizar las superficies que tienen contacto frecuente con los alumnos, como:
- Baños e inodoros.
- Griferías.
- Picaportes.
- Barandas.
- Escritorios.
- Utensilios y superficies de cocina.
La vigilancia diaria de los estudiantes y el cumplimiento de las medidas de higiene resultan claves para reducir la transmisión y evitar que el brote continúe extendiéndose.