Consumo mendocino en caída: qué sectores son los más golpeados
La economía real de Mendoza atraviesa un escenario de persistente enfriamiento que ya acumula más de un año de tendencia negativa. Durante los primeros cinco meses de 2026, la retracción del consumo consolidó un retroceso superior al 3%, un fenómeno contractivo que impacta con fuerza en el comercio minorista, pero que también extiende sus efectos hacia el entramado industrial, el sector automotor, el agro y las propias arcas del Estado provincial.
De acuerdo con los últimos indicadores de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una nueva baja interanual del 1,2% durante mayo, acumulando una caída del 3,1% en lo que va del año. Este freno de la demanda interna responde de forma directa a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y a una marcada cautela por parte de los consumidores ante la incertidumbre económica general.
Radiografía sectorial: el impacto de la crisis en cinco rubros clave
El retroceso del consumo no afecta a todos los sectores por igual, pero dibuja un patrón común de menor actividad, restricciones de financiamiento y acumulación de problemas financieros:
Comercio Minorista: El microcentro mendocino y los principales ejes comerciales de los departamentos reflejan menores niveles de facturación y un incremento en el cierre definitivo de locales. El flujo turístico en la Ciudad de Mendoza aporta un movimiento paliativo, pero resulta insuficiente para revertir la caída del consumo residencial.
Mercado Automotor: Las concesionarias locales enfrentan un escenario crítico de exceso de stock de vehículos sin vender debido al desplome de las operaciones intermensuales. La falta de acceso a créditos accesibles y las dificultades para calificar formalmente al financiamiento —agravadas por la informalidad laboral— paralizaron la venta de unidades.
Vitivinicultura y Agro: El motor productivo de la provincia sufre el impacto de despachos al mercado interno en niveles históricamente bajos. La falta de ventas se tradujo en una severa crisis de liquidez para las bodegas, con un incremento de cheques rechazados, rupturas en las cadenas de pagos y la apertura de procesos concursales en firmas de relevancia.
Construcción: Presenta un comportamiento heterogéneo. Mientras las grandes obras privadas permanecen paralizadas por prudencia inversora, el sector encuentra un leve refugio en refacciones residenciales de pequeña escala, mantenimiento y remodelaciones donde el usuario prioriza el costo-beneficio de los materiales.
El impacto colateral en las cuentas públicas de Mendoza
La caída de las ventas minoristas dejó de ser un problema exclusivo del sector privado para transformarse en una complicación fiscal para el Gobierno de la provincia.
| Variable Económica | Impacto Registrado en el Primer Tramo de 2026 |
| Ventas Minoristas Pyme | Caída acumulada del 3,1% en los primeros cinco meses del año. |
| Finanzas Provinciales | Menor recaudación de impuestos locales (como Ingresos Brutos) por el parate comercial. |
| Transferencias Nacionales | Reducción de fondos coparticipables debido a la menor actividad económica general. |
| Gasto Público | Mayor presión y dependencia de adelantos financieros para sostener áreas de salud y educación. |
Las expectativas para el segundo semestre del año se mantienen bajo un estricto paraguas de cautela. Aunque algunos nichos de mercado muestran señales de estabilidad técnica, la tendencia macroeconómica en la provincia sigue siendo contractiva, obligando a las empresas a achicar márgenes de rentabilidad para sostener sus estructuras básicas de costos fijos.