ARCA eliminó un trámite clave para vender o heredar propiedades
La eliminación del Código de Oferta de Transferencia de Inmuebles (COTI) comenzará a impactar en el mercado inmobiliario de Mendoza. La medida, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), elimina un trámite que durante años fue obligatorio para ciertas operaciones de compraventa de propiedades.
Según referentes del sector, la decisión permitirá simplificar procedimientos, reducir tiempos administrativos y facilitar tanto la venta de inmuebles como algunas operaciones vinculadas a sucesiones y herencias.
Qué era el COTI
El COTI era un código que debía gestionarse ante la entonces AFIP cuando una propiedad superaba determinados montos establecidos por la normativa.
El trámite obligaba a informar previamente datos del inmueble y de la operación antes de avanzar con la comercialización. Posteriormente, esa información volvía a ser reportada al concretarse la escritura.
Desde el sector inmobiliario y notarial señalaron que esta obligación generaba una duplicación de trámites, ya que los datos terminaban siendo informados nuevamente a los organismos de control.
Cómo impacta en las herencias
La derogación también beneficiará a quienes decidan vender propiedades recibidas por sucesión.
Hasta ahora, si un inmueble heredado quedaba alcanzado por los parámetros exigidos por la normativa, los herederos debían completar este requisito antes de avanzar con la operación. Con la eliminación del COTI, ese paso dejará de ser necesario.
La medida podría agilizar especialmente los casos en los que intervienen varios herederos o cuando se busca concretar rápidamente la venta para dividir bienes.
Qué trámites siguen vigentes
A pesar de la eliminación del COTI, los procesos de compraventa y sucesión continúan sujetos a los controles legales habituales.
Las herencias seguirán requiriendo la intervención judicial, la acreditación del vínculo de los herederos, la declaratoria correspondiente y las verificaciones registrales sobre cada inmueble.
Además, los escribanos continuarán interviniendo en las escrituras y mantendrán las obligaciones de información previstas por la normativa vigente.