
Salud pública: la mitad va al hospital estatal con obra social
Redacción Mendoza TimesEl impacto de la situación socioeconómica se hace sentir con fuerza en las salas de espera de los hospitales públicos de Mendoza. La combinación de salarios licuados, el encarecimiento de los copagos en la medicina privada y la pérdida de empleos formales generaron una presión sin precedentes sobre el sistema sanitario estatal, el cual registra un crecimiento sostenido de usuarios en todos sus efectores.

La demanda global en el sistema público mendocino experimentó un incremento del 50% en los últimos dos años, tomando como referencia el salto iniciado en 2024 y el repunte actual de 2026. Sin embargo, el dato más disruptivo es la composición de los pacientes: el 50% de las personas que hoy se atienden en efectores del Estado cuenta con obra social o prepaga, una proporción sin precedentes en los registros de la provincia.
La radiografía del éxodo al sector público
Este fenómeno se ve reflejado con claridad en las estadísticas de efectores como el Hospital Teodoro Schestakow, de San Rafael, cuyo comportamiento sirve de muestra para el resto de la provincia. En ese centro asistencial, las consultas mensuales escalaron de 9.883 en enero a 13.267 en abril, lo que equivale a una suba del 34,2%. En ese mismo lapso, los pacientes con cobertura privada pasaron de representar el 37% al 46% del total de las atenciones, y se calcula que la tendencia alcanzó la mitad exacta de las prestaciones durante las últimas semanas.

El traspaso afecta tanto a la atención primaria de guardias como a las unidades críticas y de alta complejidad. Ante las restricciones presupuestarias, las familias optan por dar de baja las prepagas, migrar a coberturas gremiales más acotadas o directamente recurrir al hospital público para evitar los costosos coseguros que exige el ámbito privado. Asimismo, la alta complejidad del sector público en áreas específicas como neurocirugía, accidentes cerebrovasculares (ACV) y cirugía cardiovascular actúa como un factor de atracción debido a la capacidad tecnológica y profesional instalada en el Estado.
Guardias al límite y la distribución por zonas
La llegada de los meses fríos y la intensa circulación de afecciones respiratorias profundizaron la saturación de los grandes centros asistenciales. Actualmente, el 80% de las urgencias en guardias corresponden a "consultas verdes o azules", es decir, cuadros leves o estacionales que deberían resolverse en centros de salud barriales. Esto genera recurrentes cuellos de botella, como los registrados recientemente en el Hospital Pediátrico Humberto Notti.
El fenómeno presenta matices según la geografía mendocina:
Gran Mendoza: Predomina la atención a afiliados de obras sociales sindicales y empresas de medicina prepaga.
Sur provincial y Valle de Uco: El incremento de usuarios mutualizados se concentra fuertemente en beneficiarios de PAMI y OSEP.

Récord en el recupero de fondos a las prepagas
Ante este escenario de sobredemanda, la Provincia logró aceitar el financiamiento a través del Reforsal (Ente de Recuperación de Fondos para el Fortalecimiento del Sistema de Salud de Mendoza), creado en 2024 para cobrarle a las obras sociales y prepagas por los servicios que el Estado le brinda a sus afiliados.
El recupero de dinero registró un fuerte salto: el primer bimestre del año mostró un incremento del 318% en comparación con el mismo período del año anterior. De esta manera, el sistema sanitario provincial logró recaudar en solo dos meses una cifra superior a todo lo facturado durante el año 2024 de forma global.
Plan de contingencia para el invierno
Para garantizar la respuesta de un sistema que responde de forma elástica, las autoridades sanitarias reforzaron los planteles de médicos y enfermeros. Ante la contingencia invernal, se dispuso la apertura de consultorios específicos para afecciones respiratorias y la ampliación de horarios de atención en diferentes centros.
En paralelo, se implementó la Unidad de Gestión de Pacientes, un sistema que busca ordenar el flujo de turnos mediante canales digitales y telefónicos a través de la línea 148 o la plataforma Mendoza por Mí. El objetivo es descentralizar los grandes hospitales, logrando que los pacientes que ingresan por una urgencia menor se retiren con un turno asignado y referenciado en un centro de salud cercano para sus controles posteriores, evitando la concentración en las guardias centrales.


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