Canasta Básica en Mendoza: cuánto necesitás para no ser pobre
El costo de vida en la provincia no da tregua a los sectores medios y vulnerables. Según el último informe oficial de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), durante junio de 2026 una familia mendocina tipo necesitó reunir la cifra de $1.399.662,33 para costear la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer bajo la línea de pobreza en el Gran Mendoza.
Por su parte, el organismo provincial también actualizó el límite de la vulnerabilidad extrema: el umbral de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) escaló a $585.632,78, marcando el piso de ingresos que requiere una familia mendocina para cubrir sus necesidades nutricionales mínimas y no quedar bajo la línea de indigencia.
La radiografía de la Canasta Básica: mes a mes
El cálculo de la DEIE toma como parámetro el denominado "hogar tipo 2", un estándar estadístico compuesto por cuatro integrantes: un jefe de hogar de 35 años, su pareja de 31, una hija de 8 y un hijo de 5 años.
La evolución del costo de vida en el último mes muestra una desaceleración en línea con la inflación general de la provincia, que en junio fue del 1,5%:
| Indicador Social (Familia Tipo) | Mayo 2026 | Junio 2026 | Variación Mensual |
| Canasta Básica Total (Pobreza) | $1.382.821,28 | $1.399.662,33 | 1,2% |
| Canasta Básica Alimentaria (Indigencia) | $578.586,31 | $585.632,78 | 1,2% |
Si se analiza el consumo por adulto equivalente (la unidad de medida individual), la canasta de pobreza (CBT) se ubicó en junio en $452.965,16, mientras que la alimentaria (CBA) llegó a los $189.525,17.
El impacto interanual: la comida sube más rápido que el resto
Al comparar los datos actuales con la foto de hace doce meses, se expone con claridad el deterioro del salario real frente a la inflación acumulada en Mendoza:
Salto de la pobreza: En junio de 2025, la misma familia tipo requería $1.018.305,89 para no ser considerada pobre. Esto significa que el piso de la CBT se encareció un 37,4% en un año.
Brecha alimentaria: La canasta de indigencia avanzó todavía más rápido, acumulando un alza interanual del 41,5%. Esta suba golpea de lleno a los hogares de menores recursos de la provincia, que por razones lógicas destinan casi la totalidad de sus ingresos a comprar comida.
Para determinar la diferencia entre una canasta y la otra, la DEIE utiliza la inversa del Coeficiente de Engel (que en junio se fijó en 2,39). Este multiplicador es el que permite sumar al costo de los alimentos básicos otros consumos esenciales de la vida cotidiana, tales como el transporte público, la indumentaria, los servicios del hogar, la educación y el cuidado de la salud.