Investigadores de Mendoza alertan por el avance del bullying

Un estudio del CONICET realizado sobre más de 23.000 estudiantes advirtió que las redes sociales y la inteligencia artificial agravan el acoso escolar.
Sociedad10 de julio de 2026Redacción Mendoza TimesRedacción Mendoza Times

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Una investigación realizada por especialistas del CONICET en Mendoza encendió una señal de alerta sobre el crecimiento del bullying y el ciberbullying en las escuelas secundarias. El estudio, que analizó la realidad de más de 23.000 estudiantes, concluyó que las instituciones educativas deben fortalecer las estrategias de prevención y detección temprana para proteger la salud emocional y el aprendizaje de los alumnos.

Qué diferencia al bullying de otros conflictos

El trabajo fue desarrollado por los investigadores Roxana Marsollier y Cristian Expósito, del Centro de Investigaciones Cuyo de la Universidad Nacional de Cuyo, quienes señalaron que para que exista bullying deben darse tres condiciones: un desequilibrio de poder entre agresor y víctima, una conducta repetida en el tiempo y la intención de causar daño.

Los especialistas remarcaron que muchas veces el término se utiliza de forma incorrecta, lo que dificulta identificar los casos reales e intervenir de manera oportuna.

Redes sociales e inteligencia artificial agravan el problema

El informe advierte que el ciberbullying se ha convertido en uno de los principales desafíos para las escuelas, ya que el hostigamiento continúa fuera del ámbito escolar a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Además, los investigadores alertaron que el avance de la inteligencia artificial facilita la creación de imágenes, audios y videos falsos que pueden utilizarse para humillar o difamar a otros estudiantes, incrementando el impacto psicológico sobre las víctimas.

Escuelas y familias, claves para la prevención

El estudio sostiene que la prevención requiere protocolos claros y una intervención rápida por parte de las instituciones educativas, adaptada a la realidad de cada comunidad escolar.

También destaca el rol de las familias, ya que muchas víctimas no denuncian el acoso por miedo o porque creen que nadie podrá ayudarlas. En ese sentido, recomendaron que los adultos acompañen la actividad de los adolescentes en internet y promuevan espacios de diálogo para detectar situaciones de riesgo a tiempo.

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